BICENTENARIO DE LA DESAPARICIÓN DEL NAVÍO
SAN TELMO

Con motivo del 2º Centenario de la misteriosa desaparición del navío “San Telmo” y sus 644 tripulantes en aguas de la Antártida, el Museo Naval de San Fernando en Cádiz, organiza hasta el 31 de agosto, una exposición conmemorativa.

El “San Telmo” había partido de Cádiz en mayo de 1819, formando parte de la División del Mar del Sur junto con el también navío “Alejandro I” y las fragatas “Primorosa Mariana” y  “Prueba” con destino a Lima.

El objeto de la misión era reforzar la presencia española ante los primeros actos de insurrección en las colonias americanas que culminarían con su Independencia.

Al mando de la escuadra se encontraba el Brigadier Rosendo Porlier, mientras que el “San Telmo” estaba al mando del Capitán de navío Joaquín de Toledo y Parra.

El “Alejandro I”, que era uno de los cinco navíos comprados a Rusia que resultaron un auténtico fiasco, tuvo que volver a Cádiz al sufrir continuas vías de agua.

Los otros tres navíos tras recalar en Río de Janeiro y Montevideo se encontraron con fuertes tempestades en el Cabo de Hornos, por lo que acabaron separándose.

Las dos fragatas llegaron  maltrechas a los puertos de El Callao y Guayaquil con graves averías y una tripulación desnutrida.

Del “San Telmo” no se volvió a saber nada.

Unos meses después de su desaparición, el capitán William Smith llegó hasta la Antártida, localizando restos de un naufragio que identificó como restos que podían proceder de un navío español (datos que él mantuvo en secreto). A las mismas conclusiones llegó años más tarde el también Capitán británico James Weddell, lo que hace prever que el “San Telmo” pudo haber arribado a la Antártida aunque no se han encontrado pruebas concluyentes que lo confirmen.

El “San Telmo” era un navío de línea de 74 cañones construido en El Ferrol en el año 1788, de 52 m. de eslora y con una dotación de 640 hombres. Diseñado por el ingeniero naval Romero de Landa y perteneciente a la serie de los “ildefonsinos”.

Su desaparición le ha convertido en una auténtica leyenda ya que al no haberse encontrado objetos atribuibles con certeza al “San Telmo”, el misterio y la suerte de los marinos están aún sin aclarar.

No obstante, este bicentenario de la tragedia del “San Telmo” ha de servir como homenaje a unos marinos que a su pesar, pudieron ser los primeros en llegar a la Antártida.